drogas blandas

Los peligros de consumir drogas blandas

Las drogas son un tema que nos atañen a todos, sobre todo aquellos jóvenes que salen de fiesta y que pueden encontrarse periódicamente con que les ofrecen todo tipo de sustancias para consumir. También es importante saber distinguir entre drogas duras y drogas blandas y no creer que por ponerles estos nombres son menos peligrosas, igual que te lo pasas bien en poringa, o estamos menos expuestos a unas consecuencias terribles y trágicas para nuestra salud.

Las drogas blandas son aquellas consideradas de menor nivel y agresividad, como son la marihuana, el hachís o las anfetaminas. Dentro de esta categoría también te incluyen algún tipo de medicamentos como tranquilizantes o analgésicos que también tienen peligro de ser terriblemente adictivos.

Sexys pero dañinas

Este tipo de drogas blandas suelen ser consideradas como menos importantes y menos graves. Seguro que conoces a muchísima gente que critica la cocaína y la heroína, así como a los drogadictos que se inyectan con jeringuillas en plena calle y sufren todo tipo de enfermedades venéreas y contagiosas, pero que luego se fuman un porro tan tranquilamente. Ellos creen que lo suyo no es una adicción a drogas y que no tendrá repercusiones en su cerebro, pero el problema es que sí lo hacen, y al ver otras personas consumiendo drogas mucho más duras, se autoconvencen de que lo suyo no es para tanto. Y este es el primer gran error de los adictos a las drogas blandas.

Los peligros de las drogas blandas son muchos, y vamos a repasar algunos de ellos para que los sepas identificar si te encuentras en la situación de probarlas alguna que otra vez:

  • Crean adicción: parece una obviedad, pero es así. Fumarse un porro un día no te convierte en adicto, pero si empiezas a hacerlo de forma frecuente, empezarás a notar una necesidad y eso implica por un lado pérdida de salud, ya que respirarás peor, tu cerebro funcionará más lento, por no hablar del gasto de dinero, ya que la droga no es barata y eso puede conllevar el segundo peligro.
  • Sin dinero: si pierdes dinero y tienes una adicción, lo buscarás debajo de las piedras, y eso muchas veces implica lanzarse a hacer cosas que no nos gustan. Por lo tanto, lo más recomendable es no tener que sufrir ninguna adicción para no sufrir esta consecuencia.
  • Peligro de salud: además de todas las enfermedades que se pueden contraer por tomar drogas ilegales, nuestro cuerpo se resentirá. Las personas que fuman porros a diario llegarán a una vejez insalubre, llena de dolores y visitas al médico.

En definitiva, es importante recordar que las drogas blandas son muy peligrosas y no debemos dar por hecho que no nos van a causar problemas simplemente porque haya drogas peores. Así que recuérdalo, si crees que tienes un carácter propenso a las adicciones, no te acerques a las drogas blandas, tienen muchos peligros y puedes acabar escaldado con la experiencia. Existen muchas más formas de pasarlo bien de forma natural y no artificial.

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