Cómo reducir los efectos de la crisis energética

Consumo

La crisis energética es la preocupación de que la demanda mundial de los limitados recursos naturales que se utilizan para alimentar a la sociedad industrial está disminuyendo a medida que aumenta la demanda. Estos recursos naturales tienen un suministro limitado. Aunque ocurren naturalmente, puede tomar cientos de miles de años reabastecer las tiendas. Los gobiernos y las personas interesadas están trabajando para que el uso de los recursos renovables sea una prioridad y para reducir el uso irresponsable de los recursos naturales a través de una mayor conservación.

La crisis energética es un tema amplio y complejo. La mayoría de la gente no se siente conectada a su realidad a menos que el precio de la gasolina en la bomba suba o que haya líneas en la gasolinera. La crisis energética es algo que continúa y está empeorando, a pesar de muchos esfuerzos. La razón de esto es que no existe una comprensión amplia de las complejas causas y soluciones de la crisis energética que permita un esfuerzo que la resuelva.

¿Qué tan real es la crisis energética?

Durante los años de elecciones hay un debate renovado sobre cuán “real” es la crisis energética en el mundo. Una de las partes siempre dirá que se basa en una ciencia y una política defectuosas; la otra dirá que la otra parte basa sus conclusiones en la ciencia basura y los intereses políticos. La mejor manera de resumir la realidad de la crisis energética es que no se puede tener una demanda creciente de recursos limitados sin que finalmente se agote el recurso. Eso es de sentido común. Lo que realmente está en juego en el debate sobre la realidad de la crisis energética es la percepción de la responsabilidad para el futuro. No hay crisis de energía real si no están preocupados por la vida después de que su tiempo en la Tierra se haya ido.

Causas de la crisis energética

Sería fácil señalar con el dedo a una práctica o industria y echar la culpa de toda la crisis energética a su puerta, pero esa sería una interpretación muy ingenua y poco realista de la causa de la crisis.

1. Consumo excesivo: La crisis energética es el resultado de muchas presiones diferentes sobre nuestros recursos naturales, no de una sola. Existe una presión sobre los combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón debido al consumo excesivo, que a su vez puede ejercer presión sobre nuestros recursos de agua y oxígeno al causar contaminación.

2. Sobrepoblación: Otra causa de la crisis ha sido el aumento constante de la población mundial y sus demandas de combustible y productos. No importa qué tipo de alimentos o productos elijas usar -desde los de comercio justo y orgánicos hasta los hechos de productos derivados del petróleo en una fábrica de explotación laboral- ninguno de ellos se hace o transporta sin una importante pérdida de nuestros recursos energéticos.

3. Infraestructura deficiente: El envejecimiento de la infraestructura de los equipos de generación de energía es otra de las razones de la escasez de energía. La mayoría de las empresas productoras de energía siguen utilizando equipos anticuados que restringen la producción de energía. Es responsabilidad de las empresas de servicios públicos seguir mejorando la infraestructura y establecer un alto nivel de rendimiento.

4. Opciones inexploradas de energía renovable: La energía renovable sigue sin utilizarse en la mayoría de los países. La mayor parte de la energía proviene de fuentes no renovables como el carbón. Sigue siendo la mejor opción para producir energía. A menos que reflexionemos seriamente sobre las energías renovables, el problema de la crisis energética no podrá resolverse. Las fuentes de energía renovables pueden reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles y también ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

5. Retraso en la Puesta en Marcha de Centrales Eléctricas: En pocos países hay un retraso significativo en la puesta en marcha de nuevas centrales eléctricas que puedan llenar el vacío entre la demanda y la oferta de energía. El resultado es que las plantas viejas se ven sometidas a un enorme estrés para satisfacer la demanda diaria de energía. Cuando la oferta no se ajusta a la demanda, se produce una pérdida de carga y una avería.

6. Desperdicio de energía: En la mayor parte del mundo, la gente no se da cuenta de la importancia de conservar energía. Sólo se limita a libros, Internet, anuncios en los periódicos, comentarios de labios y seminarios. A menos que lo pensemos seriamente, las cosas no van a cambiar más pronto. Cosas simples como apagar los ventiladores y las luces cuando no están en uso, usar la máxima luz del día, caminar en lugar de conducir por distancias cortas, usar lámparas fluorescentes compactas en lugar de bombillas tradicionales, el aislamiento adecuado para la fuga de energía puede ayudar mucho a ahorrar energía. Lea aquí acerca de 151 maneras de ahorrar energía.

7. Sistema de distribución deficiente: Los frecuentes disparos y averías son el resultado de un sistema de distribución deficiente.

8. Accidentes Mayores y Calamidades Naturales: Los accidentes graves como la rotura de oleoductos y las calamidades naturales como erupciones volcánicas, inundaciones y terremotos también pueden causar interrupciones en el suministro de energía. La enorme brecha entre la oferta y la demanda de energía puede elevar el precio de los artículos esenciales que pueden dar lugar a la inflación.

9. Guerras y Ataques: Las guerras entre países también pueden obstaculizar el suministro de energía, especialmente si ocurre en países de Oriente Medio como Arabia Saudí, Irak, Irán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos o Qatar. Eso es lo que ocurrió durante la guerra del Golfo de 1990, cuando el precio del petróleo alcanzó su punto máximo, causando escasez mundial y creando grandes problemas para los consumidores de energía.

10. Factores diversos: Las subidas de impuestos, las huelgas, los golpes militares, los acontecimientos políticos, los veranos calurosos severos o los inviernos fríos pueden causar un aumento repentino de la demanda de energía y pueden ahogar la oferta. Una huelga de los sindicatos en una empresa petrolera definitivamente puede causar una crisis energética.

Consumo
Cómo reducir el consumo eléctrico en los hogares

La sociedad cada vez está más concienciada con la importancia de ahorrar energía eléctrica. A fin de cuentas, el gasto es bastante alto, tanto a nivel económico como energético, y hasta que no cambien las políticas sobre energías renovables, está claro que el consumo eléctrico va a ser el principal motor de nuestro día a día en el hogar.

Por ello, aquí te ofrecemos 5 consejos para que pongas tu granito de arena hacia un consumo más responsable y respetable con el medio ambiente.

Consumo
Bajan los precios de las llamadas de móvil

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado la medida definitiva para la regulación de los mercados llamadas vocales en la red de telefonía móvil que rebajará el precio de llamadas en más de un 40%, según ha informado este regulador. Esta medida supondrá que el valor actual de la llamada móvil pasará de 1,09 euros por minuto actual hasta los 0,64 euros por minuto en enero del 2020.

La medida tendrá un efecto inmediato a partir del 1 de febrero próximo porque a partir de este día esta tarifa bajará hasta los 0,70 euros por minuto, el 1 de enero del 2019 pasará a 0,67 euros y el 1 de enero del 2020 a 0,64 euros. Esta reducción de precio de la tarifa de llamada móvil no se carga en la factura del usuario final sino que es un coste mayorista entre compañías de telefonía móvil y fijo.

Consumo
¿Afecta el consumismo al medio ambiente?

Cuando piense en reducir su consumo individual de agua, podría pensar en usar el lavavajillas de manera muy eficiente, o en tomar duchas más cortas. Esas no son malas ideas por sí solas, pero si miras más allá, verás que gran parte del uso del agua en el planeta se extrae produciendo las cosas que compras.

Considere la carne de res. La producción de carne de res requiere mucha agua porque las vacas comen granos que necesitan agua para crecer. Pero debido a que las vacas son relativamente ineficientes en la conversión de los granos en la carne que comemos, se necesitan en promedio unos 15.415 litros de agua para producir un kilo de carne de res. Los productos lácteos requieren cantidades igualmente grandes de agua para producir.